En otoño de 1999, cuatro grupos que se reunían en forma independiente identificaron la imperiosa necesidad de asistencia para la prescripción de medicamentos en el Noroeste de Louisiana. Estos grupos incluían la Diócesis Episcopal del Oeste de Louisiana (Episcopal Diocese of Western Louisiana), la Sociedad St. Vincent de Paul, la Primera Iglesia Presbiteriana (First Presbyterian Church), y la Agencia de Acción Comunitaria de Caddo (Caddo Community Action Agency). En marzo de 2000, comenzaron a reunirse con la esperanza de establecer una "farmacia gratuita".
El grupo descubrió que una gran cantidad de ciudadanos no tiene la posibilidad de obtener medicamentos recetados. Aproximadamente el 22% de las personas del noroeste de Louisiana viven por debajo de la línea de pobreza, y en algunos terrenos censales este nivel alcanza el 74%. La falta de una adecuada terapia de medicamentos provoca el uso ineficiente del sistema de salud por parte de los individuos y, de este modo, se agotan los limitados recursos disponibles para todos los ciudadanos.
El nombre "Farmacia Interconfesional del Noroeste de Louisiana" ("Northwest Louisiana Interfaith Pharmacy") fue elegido para representar el concepto de inclusión y amplio apoyo de parte de toda la comunidad de fe. El grupo comenzó a organizarse, se estableció una comisión directiva, se eligieron funcionarios, y se obtuvo la condición de organización sin fines de lucro. Los miembros de la junta directiva visitaron farmacias gratuitas de muchas otras ciudades y comenzaron a reunirse con organizaciones de servicios sociales y entidades sin fines de lucro de la zona para asegurar que los servicios no duplicaran recursos disponibles de otras fuentes de la comunidad. El personal de la Oficina de Campo de HUD en Shreveport facilitó la identificación y el diálogo con numerosos socios comunitarios, y sugirió el uso del Sistema de Información para la Administración de Personas sin Hogar (HMIS) utilizado por el programa de atención continua local para la remisión de clientes, el análisis de elegibilidad, y la administración de casos. La participación de la Oficina ha sido un factor decisivo para asegurar la amplia colaboración comunitaria, remisiones y análisis que cuidan al cliente, y un reducido riesgo de duplicación de servicios. ServicePoint, un sistema HMIS desarrollado en el área de Shreveport y reconocido por HUD, proporcionó análisis personalizados para las operaciones de la farmacia y se convirtió en un elemento clave en el esfuerzo de colaboración.
El Christus Schumpert Medical Center ofreció a la farmacia un edificio situado a una cuadra de una parada de autobús y a pocas cuadras de diez agencias de servicios sociales. El Willis Knighton Health System, la Christus Foundation y otros donantes generosos, que incluían al sector privado, individuos particulares y ofertas de las iglesias de la zona, contribuyeron con tiempo, dinero, equipamiento y trabajo voluntario para modificar el edificio y amoblar la farmacia.
En mayo de 2003, la Farmacia Interconfesional del Noroeste de Louisiana (NLIP) abrió sus puertas a los residentes de la zona como un recurso para obtener medicamentos. La farmacia no proporciona narcóticos, medicamentos que provocan adicción, ni otros medicamentos que puedan obtenerse de otros recursos de la comunidad. El personal de la farmacia está compuesto por farmacéuticos voluntarios, doctores, enfermeras, trabajadores sociales, líderes de negocios y otros voluntarios de la comunidad. La farmacia está recibiendo un fuerte apoyo, con más de $120,000 en medicamentos donados que pudieron obtenerse en los dos meses anteriores a su apertura. Entre las primeras personas que recibieron el servicio se encontraban los residentes de refugios para personas sin hogar de la zona, que no reúnen los requisitos para recibir otros beneficios. Actualmente, la organización religiosa sin fines de lucro no confesional abre sus puertas dos días a la semana, y tiene planes de aumentar el servicios a cuatro días a la semana a fines del verano e implementar un programa para ayudar a los residentes de ingresos bajos a reunir los requisitos para obtener ayuda de medicamentos recetados disponible a través de compañías farmacéuticas. "Con fe, todas las cosas son posibles", comentó un voluntario con una sonrisa. Este grupo variado ha construido una organización sin fines de lucro con material ecuménico para atender una necesidad crítica de la comunidad.