Las familias que dieron los importantes pasos para prepararse para la propiedad de vivienda y el Fideicomiso Inmobiliario Comunitario comparten estas historias de experiencias hacia la propiedad de vivienda.
El viaje de Tamara y Nathan Lee hacia la propiedad de vivienda comienza y termina en West Duluth, con muchas giros y vueltas a lo largo del camino. En 1992, Tamara abandonó la escuela secundaria y contrajo matrimonio a los 18 años. El hijo de Tamara, Nathan, nació en 1995, y el año siguiente la familia se mudó a la Comunidad Loaves & Fishes, constituida por tres viviendas de hospitalidad para hombres, mujeres y familias sin hogar. Tamara y su esposo se separaron en ese entonces, y estuvieron oficialmente divorciados cuatro años después.
En ese momento Tamara comenzó a obtener ayuda del estado. Obtuvo su diploma general de equivalencias (GED) en 1997. Después de perder su apartamento, ella y Nathan se quedaron en un motel durante seis meses. "Tenía dos trabajos: servicio de mucama por las mañanas en un motel y telemercadeo por las noches," declaró Tamara. "Después me lesioné la espalda y debí renunciar al trabajo. Me fui del motel a una vivienda pública ya que no podía trabajar más." A través de la ayuda del estado, Tamara participó en un programa que ayuda a personas con discapacidades a determinar que tipo de trabajo les es más el conveniente. Luego se la derivó a FlexWork, donde obtuvo conocimientos sobre mecanografía y computación.
En abril de 1999, Tamara se graduó de FlexWork y obtuvo un empleo como asistente administrativa en United Health Care, donde trabajó durante tres años. Gradualmente, comenzó a soñar con el hecho de ser la propietaria de su propia vivienda. Tomó una clase de educación para compradores de vivienda a través de los Servicios de Vivienda para Vecindarios en el otoño de 2001, y la instructora Gloria Olson le brindó información sobre el Fideicomiso Inmobiliario Comunitario del Norte. En la primavera de 2002, Jill Winkler de North Shore Mortgage aprobó a Tamara para una hipoteca. Encantada, Tamara llamó al Fideicomiso Inmobiliario para reclamar su lugar en el programa Homeland.
Luego, se trasladó al equipo de Tamara a International Falls y se la retiró de United Health Care, y tuvo que abandonar el programa Homeland. Sin embargo, tres meses después fue contratada como asistente administrativa en RailWorks, por lo que nuevamente se comunicó con el Fideicomiso Inmobiliario. Afortunadamente, había un espacio libre en el programa Homeland.
En el verano de 2002, con la ayuda de Jeff Urbaniak de Tondryk Realty, Tamara comenzó a mirar viviendas-una gran cantidad de viviendas. Debido a que reunía los requisitos para una hipoteca muy pequeña, incluso el subsidio de $14,000 de parte del Fideicomiso Inmobiliario para el pago inicial no era suficiente para que obtuviera una vivienda aceptable. "Entonces Jeff mencionó que la Asociación de Desarrollo de Vecindarios de Ciudadanos de Spirit Valley (SVCNDA) de West Duluth, ofrecía ayuda con el pago inicial." Dicha ayuda se basaba en los ingresos y en la necesidad, y Tamara reunía los requisitos. Pero aún no era suficiente para que obtuviera una vivienda.
Finalmente, en septiembre de 2002, Tamara obtuvo un aumento y pudo cumplir con los requisitos para obtener una hipoteca más alta. Poco tiempo después, encontró su vivienda. "El día en que me mudé a mi nueva vivienda me sentí en casa por primera vez," declaró. "No había vecinos ruidosos, ni tiroteos, ni drogas. A todos los miembros de mi familia les encanta mi casa. Están muy felices por mí. Realmente le agradezco al Fideicomiso Inmobiliario, sin él no hubiera podido comprar una vivienda." Nathan, hoy de 7 años de edad, expresó, "Me encanta mi habitación especialmente. Por primera vez, puedo decorarla como yo desee." Eligió pintura azul, una bombita de luz azul en el techo y un gran tiburón nadando a lo largo de la pared.
Así como la compra de la vivienda fue un esfuerzo de equipo entre diversas organizaciones comunitarias, también lo fue la rehabilitación. El Fideicomiso Inmobiliario brindó $10,000 para la rehabilitación de la vivienda, y SVCNDA agregó otros $5,000. Con esto se construirán nuevas ventanas en toda la vivienda, un nuevo techo, nuevas puertas externas y una nueva acera así como también sistemas eléctricos y de cañerías actualizados. La Autoridad de Vivienda y Redesarrollo (HRA) administra la rehabilitación, un servicio que, hasta la fecha, la HRA ha brindado en forma gratuita a treinta y cinco propietarios de viviendas del Fideicomiso Inmobiliario. La Agencia de Oportunidades Económicas Arrowhead (AEOA) aisló y selló la vivienda, lo que se pagó parcialmente con fondos del Programa de Mejoras para la Conservación de Energía de Minnesota.