Por John W. Meyers, Director Regional de HUDEl Mes de la Equidad de Vivienda es un momento para celebrar el progreso realizado al abrir las puertas de la oportunidad de vivienda a todos los ciudadanos de esta nación, sin distinción de raza, sexo, nacionalidad, religión, tipo de familia o discapacidad. También es un momento para reconocer los desafíos de la equidad de vivienda que aún quedan por superar, y comprometernos en forma colectiva a encontrar soluciones viables para estos desafíos.
Uno de cada cinco norteamericanos tiene algún tipo de discapacidad, y aun así todavía hay una gran escasez de viviendas para satisfacer sus necesidades. Los estudios realizados en toda la nación muestran que, aunque se ha avanzado en este tema, la discriminación en materia de vivienda continúa existiendo en niveles inaceptables en nuestro país. Uno de cada cuatro o cinco hispanos, afroamericanos, asiáticos o indígenas americanos aún sufre discriminación en el alquiler, compra o financiación de una vivienda.
Las personas de bajos ingresos, las de la tercera edad, y los discapacitados que buscan comprar, refinanciar o asegurar una hipoteca revertida generalmente son blanco de entidades crediticias inescrupulosas o de préstamos fraudulentos. Las entidades crediticias inescrupulosas se aprovechan de los prestatarios mediante una variedad de prácticas abusivas, como el cobro de excesivas tasas de interés o abultados honorarios de préstamos.
La discriminación ilegal en materia de vivienda puede tomar muchas formas, algunas de ellas muy sutiles: agentes de bienes raíces que muestran apartamentos o viviendas sólo en ciertos vecindarios, hacer publicidad de viviendas sólo a grupos preferenciales, negar el seguro de una propiedad, tasaciones discriminatorias de una propiedad, o negarse a proveer alojamiento razonable a personas con discapacidades.
Ya sea que una persona intente alquilar, comprar, vender o financiar una vivienda o apartamento, como inquilino, propietario, o arrendador, es necesario que conozca los derechos y protecciones establecidos por la Ley Federal de Equidad de Vivienda, y las leyes de equidad de vivienda locales y estatales. También es igualmente importante que conozca cómo presentar un reclamo si sospecha que ha sido víctima de discriminación o préstamo abusivo.
La legislación federal prohibe la discriminación en materia de vivienda basada en la raza, color, nacionalidad, religión, sexo, discapacidad o condición familiar (familias con niños menores de 18 años o que están esperando un hijo). Las protecciones más amplias a menudo están establecidas en las leyes de los estados, condados o ciudades.
Si considera que sus derechos de equidad de vivienda han sido violados, puede presentar un reclamo al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de EE.UU., llamando a la línea directa gratuita nacional de HUD (1-800-669-9777), a la oficina de HUD en Seattle (número gratuito 1-800-877-0246), o en nuestro sitio Web.
Evite ser víctima de préstamos abusivos Comuníquese con HUD al 1-800-767-7468 (TDD 1-800-877-8339) para obtener la publicación, No sea víctima de préstamos fraudulentos.
Otra publicación, "El arriesgado negocio de obtener un préstamo para su vivienda" ("Putting Your Home on the Loan Line is Risky Business") advierte que sin importar el uso que se intente dar a un préstamo de capital para una vivienda - consolidación de gastos, reparación de vivienda, u otro propósito - es importante que los consumidores busquen distintas opciones.