Línea
editorial del Washington Post respalda reglamento de RESPA de HUD
Martes, 6 de enero de 2009
Divulgación
más completa
Modesto paso de HUD hacia un mercado de vivienda más transparente
A pesar
de todos los problemas recientes en el mercado de vivienda, la propiedad
de vivienda sigue siendo una gran parte del sueño americano. No
obstante, para millones de personas el sueño se torna momentáneamente
lleno de pesadillas cuando se sientan a procesar el cierre, toman
un bolígrafo y nerviosamente se disponen a firmar un fajo de complicados
documentos cuya pequeñísima letra sólo la puede comprender un experto
abogado inmobiliario. El costo no es sólo emocional sino financiero.
La complejidad del proceso hace que sea más difícil para la gente
comparar el precio verdadero de los productos hipotecarios que compiten
entre sí. Un estudio realizado por el Instituto Urbano en 2008,
patrocinado por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano
(HUD), descubrió que "acuerdos de préstamo complicados aumentan
el gasto total de los compradores de vivienda", a menudo por cientos
de dólares por transacción. El peso recae aun más sobre todo
en las minorías y aquellos con menos educación. Sin embargo, el
asunto afecta a todos: Durante el auge de hipotecas subprincipales,
los ininteligibles términos fomentaron que muchas personas se sintiesen
atraídas a préstamos que no podían pagar, y el país entero paga
ahora por ese desastre.
En
un mundo ideal, los prestatarios conseguirían un documento sencillo
de una sola página que presente claramente las ventajas y las obligaciones
de comprar una vivienda. Alex Pollock, un antiguo funcionario de
la Junta del Banco de Prestamos Hipotecarios Federal, ha sugerido
un documento que explica detalladamente la cantidad del préstamo,
la tasa de interés y rasgos especiales como cargos por pago adelantado,
que concluyen con una advertencia escrita en mayúscula: ¡"NO FIRME
ESTO SI NO LO ENTIENDE!"
Lo
mejor sería una versión más transparente de los formularios estándares
de divulgación vigentes de HUD. Y, 30 años después de las últimas
revisiones, el Departamento ha producido una. No es sorprendente
que, considerando los muchos compromisos entre constructores, agentes
inmobiliarios, banqueros y otros grupos interesados, los nuevos
documentos no son tan revolucionarios como el modelo del Sr. Pollock,
pero son un adelanto. En particular, requieren una mejor divulgación
de los pagos del prestamista a agentes inmobiliarios, conocidos
como "yield-spread premiums", o YSP. Estos honorarios para agentes
inmobiliarios están basados en la tasa de interés de un préstamo;
en otras palabras, mientras mayor sea la diferencia entre la tasa
convenida y la tasa de interés más baja para la que califica el
prestatario, más alto es el YSP. En años recientes, una divulgación
deficiente de los YSP pueden haber incentivado a que agentes inmobiliarios
dirigieran a los compradores a préstamos riesgosos inapropiados.
Sin embargo, este tipo de préstamos no siempre son una mala oferta
ya que un préstamo con una tasa más alta de interés puede ser beneficioso
para aquellas personas que prefieren pagar los costos de cierre
sobre un periodo de tiempo en la forma de interés. La clave está
en brindar a los prestatarios las herramientas para tomar decisiones
verdaderamente informadas.
Los
agentes inmobiliarios, quienes venden la mayoría de los préstamos
de vivienda, se oponen a esta regulación, que HUD emitió en noviembre
pero que no toma efecto hasta el 1 de enero de 2010. El 19 de diciembre,
presentaron una demanda ante el Tribunal del Distrito de EE.UU.
para bloquearlo. Los agentes inmobiliarios dicen que la provisión
los discrimina porque esto no se aplica a bancos, cuya compensación
para vender préstamos en el mercado secundario también puede variar
con las tasas de interés. No obstante, HUD correctamente distinguió
entre dar a los consumidores más información sobre todos los factores
que han entrado en sus transacciones, a diferencia de requerir proyecciones
sobre qué bancos podrían adherirse a una futura reventa de sus préstamos.
La nueva medida constituye un paso modesto pero necesario hacia
un mercado de vivienda más trasparente.
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