Washington, D.C.
Monday, March 31, 2008
El 18 de abril dejaré el puesto como Secretario del Departamento de Vivienda y Desarrollo urbano de EE.UU.
Llega un momento que hay que atender con mayor diligencia asuntos familiares y personales.
Ahora es tal momento para mí.
He dedicado más de 30 años de mi vida a mejorar las oportunidades de vivienda para todos los estadounidenses independientemente de ingreso, color de la piel o acento al hablar. El trabajo de mi vida ha sido dedicado a edificar mejores comunidades que las familias se sientan orgullosas de llamar su hogar.
Hace siete años, el Presidente Bush me dio una oportunidad extraordinaria de servir a HUD y la nación. Como el hijo de un fundidor de plomo y una comadrona-enfermera, y como el último de 12 hijos, nunca me pude imaginar que llegaría servir a Estados Unidos de tal modo.
Estoy sinceramente agradecido por la oportunidad.
Durante mi permanencia aquí, he procurado hacer del país un mejor lugar para vivir, trabajar y cuidar una familia. Hemos ayudado a familias a conservar sus viviendas. Hemos transformado la vivienda pública. Hemos reducido la carencia de hogar crónica. Y, hemos conservado la vivienda asequible y aumentado la propiedad de vivienda en las minorías.
Hemos logrado esto juntos. Me siento orgulloso de haber trabajado junto a los funcionarios más dedicados de Estados Unidos. La gente trabajadora en HUD hace gran diferencia en las vidas de miles de estadounidenses diariamente.
Marcia y yo queremos agradecerles por los muchos actos de bondad que hemos recibido durante los últimos siete años.
Que Dios les bendiga y que Dios continúe bendiciendo a Estados Unidos.