Comentarios del Secretario Mel Martínez
Washington, DC
Viernes 19 de julio de 2002
Gracias por recibirme nuevamente. Agradezco su bienvenida y estoy
especialmente agradecido por haber sido presentado por Philip Mangano.
Estoy muy feliz de que Philip haya ingresado a esta Administración
porque todo el país se beneficiará con sus conocimientos
y su pasión de toda la vida por el tema de la falta de viviendas
y de los desamparados.
Hace un año les hablé del compromiso de la Administración
Bush para enfrentar con toda seriedad el reto de la falta de viviendas.
Hice varias promesas y compromisos.
Prometí mayor cooperación entre los muchos departamentos
federales que atienden a los hombres, mujeres y familias desamparados,
que no tienen una casa.
Les dije que hablaríamos con los proveedores de servicios
para la gente sin hogar al nivel más básico, y alentaríamos
a más de ustedes para que se unieran a nosotros.
Hice mía la meta que presentó la Alianza para terminar
la falta crónica de vivienda dentro de los próximos
diez años.
Ustedes me recibieron con afecto y yo agradecí su apoyo.
Yo sabía que ustedes deseaban ayudarnos a tener éxito,
pero también entendí que nosotros íbamos a
tener que cumplir nuestras promesas.
Pues bien, eso es exactamente lo que estamos haciendo, y estoy
aquí el día de hoy con un reporte del avance logrado.
Estamos observando muchas señales de progreso en nuestra
lucha contra el problema de la falta de vivienda. Estas señales
aún no se encuentran en los números, porque todavía
hay demasiados Americanos desamparados. Pero encuentro una motivación
tremenda en el compromiso y la dedicación que compartimos,
en la respuesta tan entusiasta a nuestros esfuerzos, y en el impulso
que nuestro trabajo está generando en todo el país.
La Administración está comprometida a combatir el
problema de los desamparados. El Presidente Bush dio el primer paso,
el más crítico, al reactivar el Interagency Council
on Homelessness (Consejo Inter Agencias para la Falta de Viviendas)
y al nombrar a Philip Mangano cono su Director Ejecutivo. No puedo
pensar en un mensaje que sea más claro sobre la seriedad
con la que estamos enfrentando el problema de la falta de vivienda.
La Millennial Housing Commission, la (Comisión de
la Vivienda para el Milenio), la comisión bipartidista establecida
por el Congreso para estudiar el papel federal respecto a la vivienda,
apoya nuestra propuesta para terminar con el problema crónico
de los desamparados.
Muchos de los principales diarios de todo el país han escrito
editoriales de apoyo a la Administración. Es más,
hemos recibido felicitaciones de New York Times. Haciendo referencia
a nuestra meta de terminar la falta crónica de vivienda,
el Times escribió: "Esto puede parecer una meta sorprendente
para una Administración Republicana... La buena noticia es
que ésta no es retórica".
Ciudades grandes como Nueva York y Philadelphia ya están
trabajando para terminar la falta crónica de vivienda en
10 años. En Chicago, el Alcalde Daley está trabajando
con proveedores y grupos de defensa. En Los Angeles, los líderes
están preparando un plan a diez años.
Al comprometer a esta Administración y a este país
a enfrentar el reto del desamparo, estamos generando una inercia
que no se había sentido desde el 22 de julio de l987, hace
casi 15 años al día de hoy. Esta fue la fecha en que
la McKinney Homeless Assistance Act, (Ley de Asistencia a
la Gente Sin Vivienda) entró en vigor, y comprometió
al gobierno federal frente a la gente que no tiene un hogar, que
está desamparada.
Quince años después, a pesar de las inversiones substanciales
de los recursos especificados por McKinney-Vento, el problema de
la falta de vivienda subsiste. Los dólares que Washington
ha destinado a estas soluciones nos han hecho más eficientes
en el manejo de la falta de vivienda, pero no más eficientes
en evitar que los individuos queden desamparados.
La Administración Bush ofreció este año más
de $ 1,000 millones en subsidios solamente a través de HUD
para los proveedores de servicios a las personas sin casa. Esta
representa la cantidad más grande de asistencia a los desamparados
en la historia de nuestro país. Estamos proporcionando fondos
a más de 2,500 proyectos diferentes.
Los investigadores nos dicen que hay 40,000 programas de asistencia
a la gente sin casa en este país, a nivel local, estatal
y federal. Muchos de estos programas son manejados por agencias
y organizaciones que están representadas hoy aquí,
miembros de la Alianza trabajando en conjunto con nosotros y haciendo
un trabajo maravilloso en sus comunidades.
Aún así, este compromiso masivo no ha logrado reducir
el nivel del problema de la falta de viviendas.
La información nos dice que en este país hay tantas
como dos millones y medio de personas que sufren de desamparo cada
año. Los investigadores dicen que aproximadamente el 10 por
ciento sufren una falta crónica de vivienda. La mayoría
de los desamparados crónicos tienen una adicción o
sufren de algún problema discapacitante físico o mental.
No han tenido casa durante un año o más. Pueden recibir
ayuda temporal, pero pronto regresan a las calles y a los refugios.
Pero tenemos el otro 90 por ciento. Estas son típicamente
las personas que pierden su casa por un período corto cuando
se les presenta algún problema grave en su vida, tal vez
una enfermedad en su familia o la pérdida del empleo. Dentro
de este grupo, estamos viendo un preocupante aumento en el número
de familias, gente joven y ex presidiarios que quedan desamparadas.
Yo comparto su grave preocupación por cada segmento de la
población que no tiene una vivienda. Pero no puedo ignorar
la investigación que nos dice que el 10 por ciento de los
individuos que sufren falta crónica de vivienda consumen
más de la mitad de todos los servicios para la gente desamparada.
Debido a que usan tantos de nuestros recursos, necesitan ser una
prioridad en nuestra estrategia.
Durante muchos años Washington se concentró en intervenir
cuando se trataba del problema de la falta de vivienda. El supuesto
era que intervenir era más importante que prevenir. Aunque
los programas federales terminaron con la falta de vivienda para
miles de hombres, mujeres y familias, miles ocuparon las camas que
quedaron vacías.
Hasta ahora, el gobierno estaba diagnosticando mal la enfermedad
y recetando medicamentos equivocados.
La investigación de ahora nos indica que la prevención
es igual de importante. También hemos aprendido que necesitamos
unirnos a los estados para hacer que nuestros sistemas de cuidado,
tratamiento y encarcelamiento incluyan estrategias de salida para
evitar que los individuos queden desamparados a su salida.
Siguiendo los resultados de la investigación y concentrándonos
en acabar con la falta crónica de vivienda, tendremos más
recursos disponibles para atender las necesidades de otras personas
que no tienen un hogar.
El Doctor Dennis Culhane de la Universidad de Pennsylvania ha estudiado
este asunto a fondo. Ustedes lo escucharon ayer, y también
nos habló en la reunión del Consejo Inter Agencias.
El Doctor Culhane nos dijo que los costos asociados con colocar
permanentemente a una persona desamparada en una vivienda subsidiada
son esencialmente los mismos que mantener y controlar a esa persona
en un estado de desamparo. Cuando ellos tengan acceso a los servicios
básicos como vivienda y tratamiento, los desamparados tendrán
menos episodios graves y es menos probable que necesiten servicios
de emergencia de alto costo.
Esta investigación muestra claramente que nuestra mejor
esperanza para terminar con el problema de la falta de vivienda
de todo tipo, depende de que atendamos la falta crónica de
vivienda. Estamos estableciendo políticas basadas en esa
investigación. Estamos tomando acción basados en esas
políticas. Nuestro esfuerzo está en liberar recursos
para los desamparados y asegurar su acceso a los programas convencionales.
En otras palabras, ser más hábiles y más compasivos
con nuestra inversión.
Esta Administración está usando un enfoque integral
al problema de la falta de vivienda. Estamos viendo el panorama
total, prevención e intervención, no solamente las
piezas individuales. Esto significa coordinar los esfuerzos de todas
las agencias federales que entran en contacto con los Americanos
que no tienen casa... y mejorando la comunicación entre nosotros
mismos.
Ayer se reunió el Interagency Council on Homelessness,
(Consejo Inter Agencias para la Gente Sin Casa) en la Casa Blanca.
Esta fue la primera reunión del Consejo y sus 18 agencias
miembros en más de seis años.
Yo soy el presidente de ese Consejo. Y me sentí muy satisfecho
de que el Secretario Principi de la Administración de Veteranos
y el Secretario Veneman de Agricultura nos acompañaran, así
como los subsecretarios y administradores de numerosas agencias
federales: Salud y Servicios Humanos, HHS; Trabajo, Educación,
Energía, la Agencia de Desastres, FEMA; GSA, Interior, Justicia,
el Consejo para la Política Doméstica, Seguro Social,
y la Oficina de Presupuesto y Administración de la Casa Blanca.
Durante la reunión, ratificamos que esta Administración
está decidida a ayudar a la gente para que supere su desamparo
y a darles recursos para que puedan vivir la vida que quieran vivir.
Fue una reunión estupenda; la cooperación que percibí
me energizó. La gente que se sentó en esa mesa comparte
el deseo de hacer algo importante sobre el problema de la falta
de vivienda. También comparte el compromiso de cambiar el
resultado: ver que para el fin de nuestros servicios en esta Administración
habremos marcado una diferencia en los números de personas
sin un hogar en los Estados Unidos.
Ciertamente, estamos entrando a una era de colaboración
federal sin precedente para combatir la falta de vivienda.
Reactivar el Consejo Inter Agencias fue solo el primer paso para
derrumbar las barreras que hay entre las agencias federales.
El año pasado, Vivienda, Salud y Servicios Humanos, y la
Administración de Veteranos formaron un grupo de trabajo
para estudiar, y mejorar, la forma en que cooperamos para ayudar
a los individuos desamparados. Durante el último año,
hemos logrado un progreso importante en desarrollar nuestras áreas
fuertes y en una mejor definición de nuestros papeles.
Nuestra meta es expandir nuestra coordinación. Así
es que estoy anunciando hoy, por primera vez, un financiamiento
federal coordinado entre Vivienda, Salud y Servicios Humanos y la
Administración de Veteranos que se concentra específicamente
en crear y coordinar viviendas y servicios para aquellas personas
que están desamparadas.
El "Notice of Funding Availability"-NOFA (Aviso
de Disponibilidad de Fondos), describirá los plazos, reglamentos,
requisitos para la solicitud, y criterios que vamos a usar para
evaluar las solicitudes de subsidios.
Los fondos para subsidios serán por un total de $35 millones
el próximo año fiscal, $20 millones de Vivienda, $10
millones de Servicios Humanos, y $5 millones de Veteranos. Los fondos
de Vivienda son dólares no gastados que capturamos de programas
anteriores y que vamos a destinar a este esfuerzo especial. Estos
fondos serán invertidos en diferentes programas para familias,
individuos y veteranos, concentrándonos en la iniciativa
del Presidente para combatir la falta crónica de vivienda.
Creemos que la presentación formal de NOFA se hará
cerca del final de este año. Por favor, ¡no llamen
todavía!
Nunca se ha intentado una colaboración conjunta sobre la
falta de vivienda. Pero hace perfecto sentido. Al consolidar nuestros
fondos, esperamos crear una mejor forma de entregar los fondos a
los proveedores al nivel local, y, en forma más general,
una mejor forma para ayudar a los individuos y las familias para
que tengan una casa.
El gobierno federal también tiene que hacer que los programas
de ayuda más populares sean más accesibles. Los programas
Mainstream, "más populares", son Medicaid,
estampillas para comida, programas de salud mental y de adicción,
mismos que están al alcance de los individuos desamparados
pero que no necesariamente están siendo usados por ellos.
La Administración se acercó a la gente que administra
programas estatales de asistencia y realizó dos sesiones
especiales de capacitación el año pasado. A través
de estas "academias de política", ofrecemos orientación
y ayuda técnica sobre cómo los estados pueden combatir
más eficientemente la falta de vivienda con los programas
y recursos de asistencia más populares.
El año entrante pensamos ofrecer a cada estado la oportunidad
de asistir a una academia de política que se concentra en
acabar con la falta crónica de vivienda. Al trabajar juntos,
haremos que los programas más populares estén al alcance
de más personas.
Al mismo tiempo que nos concentramos en la falta crónica
de vivienda, no podemos ignorar el creciente número de familias
que se queda sin vivienda. Cualquier persona podría entender
que no tener casa es extremadamente difícil para los niños,
pero la investigación nos dice que los hijos de individuos
desamparados tienen alta probabilidad de convertirse en desamparados
ellos mismos.
Podemos ofrecer a cada niño una salida de la desesperanza
si le ofrecemos oportunidades de educación.
Como parte de la iniciativa del Presidente "No Child Left
Behind", ("Que Ningún Niño se Quede
Atrás"), el Departamento de Educación está
creando un enlace con los niños sin vivienda en todos los
distritos escolares. Nos vamos a asegurar de que estos niños
tengan el mismo acceso a la educación y a las oportunidades
que ofrece una buena educación. Al hacer esto, le estamos
ofreciendo una posibilidad para salir del desamparo. Y esta es sólo
una iniciativa que será parte de un proceso de planeación
más amplio para responder al creciente problema de las familias
sin vivienda.
Muchísimas personas que salen de la prisión se encuentran
sin un hogar a donde ir. Nuestro compromiso de prevención
incluye un nuevo esfuerzo de colaboración encabezado por
el Departamento de Justicia que ayudará a aquellas personas
que reingresan a la sociedad después de su encarcelamiento.
El Fiscal General Ashcroft anunció esta semana que 49 estados,
el Distrito de Columbia y las Islas Vírgenes van a contribuir
$100 millones en fondos para subsidios a través de la nueva
Serious and Violent Offender Reentry Initiative, (Iniciativa
para el Reingreso de Criminales Violentos). Esta iniciativa ayudará
a los estados a crear una estrategia de reingreso que reduzca el
desamparo entre las personas que recuperan su libertad.
Las organizaciones caritativas basadas en la fe están en
la línea de batalla en el combate contra la falta de vivienda.
A través de sus Iniciativas Basadas en la Fe y en la Comunidad,
el Presidente se está acercando a organizaciones que tienen
sus raíces en la fe y que atienden a las personas sin una
casa, al nivel más popular. Estamos invitando a más
de ellas para que se nos unan. Más que cualquier otra cosa,
estamos trabajando para garantizar que los proveedores basados en
la fe tengan el mismo acceso a los fondos federales que tienen sus
equivalentes seculares.
También el Departamento de Trabajo está reexaminando
sus recursos para ponerlos más al alcance de la gente que
no tiene un hogar. El Departamento del Trabajo está presentando
iniciativas destinadas a ayudar a los ex delincuentes, veteranos,
individuos con discapacidades que están desamparados, así
como a la gente joven para que se supere y salga del sistema de
hogares adoptivos.
Además de restablecer el Consejo, hemos traído asesores
clave en política e investigación de otras agencias
que forman parte del Consejo. El grupo de política, que se
reunió por primera vez la semana pasada, va a contribuir
guiando nuestra planeación estratégica. Después,
vamos a activar un grupo de directores de programas de cada una
de nuestras agencias para que den apoyo al grupo de política.
Esto nunca se ha hecho antes.
El Consejo tendrá su propia página Internet al final
de este año. Sabemos que podemos mejorar la forma de hacer
llegar la información, como avisos sobre disponibilidad de
fondos, a las manos de la gente que la necesita, ya sean funcionarios
estatales y locales, grupos de defensa y proveedores, o las mismas
personas sin hogar.
También planeamos revitalizar los esfuerzos regionales del
Departamento de Vivienda. En otras palabras, nos vamos a asegurar
de que haya por lo menos una persona en cada oficina regional que
se concentre en las personas que no tienen un hogar.
Estaremos realizando una serie de grupos de discusión, reuniendo
a personas que trabajan con la gente, agencias basadas en la fe,
estrategas de vivienda, grupos de defensa y gentes que no tienen
una casa para hablar con nosotros sobre la falta de vivienda. Necesitamos
escuchar a los expertos y aprender de sus experiencias e investigaciones.
Si no existiera el compromiso de cooperación federal, es
muy poco probable que estas ideas hubieran visto la luz del día.
Estas nuevas iniciativas agrupan una variedad de programas federales
bien establecidos que prestan apoyo a los individuos y familias
que no tienen casa.
En total, hay 14 programas para los desamparados que están
distribuidos entre siete agencias federales. Estos son programas
como Healthcare for the Homeless, (Servicios de Salud para
los Desamparados), y PATH, que ha sido tan efectivo para
ayudar a las personas sin un hogar y mentalmente enfermos; programas
para apoyar a los veteranos desamparados y programas de salud mental
y tratamiento de adicciones.
Durante un año en el que los costos de pelear una guerra
en el extranjero y asegurar la seguridad en el territorio nacional
están consumiendo recursos federales substanciales, casi
todos estos programas recibieron aumentos en sus presupuestos para
el año próximo. La Administración propuso un
total de $2,200 millones para financiar estos programas específicos.
Esto es un incremento del 3 por ciento.
Adicionalmente, la propuesta presupuestal del Presidente aumenta
los recursos para los programas más populares que puedan
prestar ayuda a la gente que no tiene casa. Esto incluye fondos
para vivienda, fondos para el tratamiento de adicciones, y programas
de ayuda para que los jóvenes que superan la edad máxima
para permanecer en un hogar adoptivo puedan vivir independientemente.
De los recursos de los principales programas, hay $500,000 millones
de los programas más populares para ayudar a la gente que
no tiene casa. Todos nosotros, a nivel federal y en los estados,
necesitamos hacer un mejor trabajo para hacer que esos recursos
se pongan al alcance de quien los necesite.
Por nuestra propia investigación, en Vivienda sabemos que
la escasez más marcada de viviendas es para quienes ganan
el 30 por ciento de la media de ingresos o menos. Necesitamos hacer
que nuestros recursos de los programas principales se pongan más
al alcance de la gente más pobre.
Y necesitamos que todos ustedes hagan lo mismo en sus estados.
Asegurarse que las personas sin vivienda se beneficien de los recursos
que el Departamento de Vivienda tiene en sus programas principales.
Nosotros estamos aquí para ayudarlos a lograr esto.
Todos ustedes sienten una gran pasión por el tema del que
ustedes han hecho el trabajo de su vida. Yo los felicito por este
compromiso y aplaudo su dedicación. Quiero que sepan que
yo comparto su dedicación y su compromiso por igual, al considerar
mis responsabilidades en el Departamento de Vivienda y Desarrollo
Urbano. Ustedes pueden contar conmigo para ser un socio dispuesto
y un aliado constante en nuestro camino hacia el logro de estas
metas que compartimos.
Ciertamente tenemos mucho más trabajo por delante, pero
el compromiso de la Administración Bush con los hombres,
mujeres y familias de los Estados Unidos que no tienen vivienda
tiene una nueva dimensión y una nueva profundidad, y esto
me da una nueva esperanza de que tengamos éxito.
El Presidente y yo agradecemos el apoyo de la National Alliance
to End Homelessness, Alianza Nacional para Terminar con la Falta
de Vivienda para enfrentar este reto. Continuaremos solicitando
sus sugestiones y consejos. Continuaremos dando soluciones en la
forma que creamos que mejor encara el problema.
Vamos a trabajar con ustedes. En nuestras oficinas regionales.
Aquí en Washington. Con otras agencias federales. Combinando
nuestro activismo, experiencia y entusiasmo, nos acercaremos a cumplir
con nuestras misiones. Cada mes, más cerca de terminar con
la falta crónica de vivienda. Cada año, más
cerca de garantizar un hogar para cada Americano.
Gracias.