Discurso
preparado para ser presentado por el
Secretario Mel Martinez
Martes 16 de octubre de 2001
Buenos días. Les agradezco su cálida
bienvenida.
Jim, gracias por tan amables palabras, y felicitaciones
por sobrevivir al primer día como presidente. Gracias por
tu trabajo en nombre del sector hipotecario y los compradores
de vivienda a quienes sirve.
Quiero agradecer al presidente saliente, Andy Woodward.
Andy, valoro el liderazgo ejercido en la Asociación de
Banqueros Hipotecarios de EE.UU., especialmente al ser su presidente
durante el año pasado. Gracias por recibirme cuando vine
por primera vez al Departamento de Vivienda y Desarrollo y por
abrirme el camino como nuevo Secretario.
Me honra su invitación a participar en la
88 Convención Anual de la MBA.
El hecho de que sea su primera reunión anual
fuera de los Estados Unidos dice algo importante acerca de la
naturaleza cambiante de la industria de los bancos hipotecarios,
y del comercio estadounidense en general.
Ya no tiene importancia si un socio está
en la vereda de enfrente o en el otro extremo del mundo. Hoy en
día, las fronteras internacionales se pueden cruzar haciendo
un clic con el mouse. El correo electrónico y las teleconferencias
son el Pony Express del siglo XXI, distribuyendo información
y uniendo a las personas más rápidamente que nunca.
La nuestra es una economía global en todos
los sentidos, con nuevas fronteras que crean nuevas oportunidades.
De muchas maneras, el planeta parece más pequeño.
Las cuestiones que afectan a un país ahora afectan a todos
los países, porque somos socios comerciales, cruzamos las
fronteras para visitar a nuestras familias, nos hemos enriquecido
con las culturas y las tradiciones de los otros.
Es posible que esto ayude a explicar por qué
los ataques del 11 de septiembre fueron condenados desde prácticamente
todos los rincones del planeta, y por qué el mundo civilizado
ahora está unido detrás de la respuesta de los EE.UU.
Quiero rendir un homenaje especial a nuestra nación
anfitriona. Como buen vecino y gran amigo de los Estados Unidos,
Canadá ha estado codo a codo con nosotros de todas las
maneras. Mi gobierno valora el inestimable apoyo de esta nación
y la generosidad de su gente.
Más de ochenta naciones, incluyendo a Canadá,
perdieron gente en la destrucción de Nueva York, Pennsylvania
y el Pentágono. Esto fue más que un ataque a los
Estados Unidos. Como dijo el Presidente Bush en su discurso dirigido
al Congreso, "Quizás los Estatutos de la OTAN reflejen
la mejor actitud del mundo: un ataque a uno de nosotros, es un
ataque a todos".
En cada discurso, el Presidente Bush ha reafirmado
al pueblo estadounidense que está decidido a ganar la guerra
contra el terrorismo. Y estoy convencido que por medio de su liderazgo,
este Presidente se impondrá.
Quise venir aquí esta mañana para
decirles personalmente cuánto aprecio la rápida
respuesta de la comunidad de los prestamistas a estas tragedias.
Tuve el orgullo de hablar por el sector cuando nos
mantuvimos junto a las familias afectadas por los ataques, aquellos
que habían perdido a quien ganaba el sustento y aún
no habían tenido tiempo de pensar cómo iban a pagar
sus hipotecas. Los banqueros hipotecarios se pusieron al frente,
y aunque muchos de ustedes no estaban legalmente obligados, estuvieron
de acuerdo en suspender las ejecuciones por 90 días. Mostraron
compasión por esas familias en un momento difícil.
Luego, cuando HUD pidió a los prestamistas
que redujeran los intereses hipotecarios al personal militar en
actividad, la MBA se nos unió inmediatamente para ayudar
a pasar la información a los clientes. Los militares ahora
tienen libertad para concentrarse en combatir el terrorismo sin
temer por la seguridad financiera de sus hogares.
Gracias por ofrecer ayuda.
Sus acciones son especialmente loables considerando
la pérdida personal de los hombres y mujeres del sector
financiero hipotecario. Veintitrés empresas miembros de
la MBA tenían oficinas dentro del World Trade Center. Muchas
otras firmas de la MBA se encuentran en las cercanías.
Mis condolencias a aquellos que hayan perdido a colegas o seres
queridos.
A pesar de que tenemos el corazón roto, el
Presidente ha instado a la nación a volver al trabajo.
Y de algún modo, lo estamos haciendo.
MBA sin duda estuvo tentada de cancelar esta conferencia
en los días que siguieron a los ataques. Pero al reunirse
de esta manera, se ha arraigado una nueva agenda en sus reuniones
y conversaciones privadas. Ahora los miembros de la MBA quieren
saber las repercusiones de los ataques en el sector, cómo
ayudar a los clientes, cómo encabezar programas de ayuda
para desastres en sus comunidades.
Bueno, creo que el mayor servicio que pueden ofrecer
es continuar haciendo lo que saben hacer mejor: ayudar a las familias
a alcanzar el sueño americano de la vivienda propia.
Hoy, 72.3 millones de familias estadounidenses tienen
su vivienda propia, la mayor cantidad en la historia de la nación.
Mi reconocimiento a la MBA y sus miembros. Ustedes proveen el
financiamiento que posibilita el acceso a la vivienda propia a
millones de personas.
Una de nuestras prioridades principales en HUD es
expandir la cantidad de propietarios de viviendas. Esta meta cuenta
con todo el apoyo del Presidente Bush. Todos reconocemos que acceder
a la propiedad de una vivienda construye una prosperidad financiera
y una seguridad emocional. E igualmente importante es el hecho
de que la propiedad de vivienda crea comunidades más fuertes,
convirtiendo a los inquilinos en personas con intereses que se
involucran en las escuelas, trabajan juntos para combatir el crimen
en su cuadra y se convierten en entrenadores de la Pequeña
Liga y en árbitros de fútbol.
Las minorías están logrando acceder
a la vivienda propia en cantidades récord, pero a tasas
mucho más bajas que quienes no pertenecen a las minorías.
Por lo tanto en HUD nos concentramos en la propiedad de vivienda
para las minorías por medio de iniciativos como el Fondo
para Pago Inicial del Sueño Americano y un programa nuevo
que permite a las familias utilizar sus vales de vivienda pública
para el pago inicial de una vivienda.
El Presidente Bush ha dejado claro que esta Administración
hará todo lo que pueda para darles a los compradores de
vivienda toda la información que necesitan para tomar las
decisiones correctas para sus familias, y que tenemos grandes
expectativas para el sector de préstamos. A principios
de este año, al proclamar la Semana Nacional de la Protección
al Consumidor, el Presidente escribió: "Aunque es
crucial que tantos consumidores como sea posible tengan acceso
al crédito, su acceso no debe ser obstaculizado por prácticas
de préstamos ilegales."
Sé que la MBA trabaja activamente para dirigir
la atención de sus miembros hacia el fraude y el abuso
hipotecario por medio de conferencias, publicaciones por correo
y su sitio Web. Los aplaudo, pero también les digo que
no es suficiente. El sector puede, y debe, hacer más para
proteger al público comprador de viviendas, y a través
de una mejor divulgación, facultar a los consumidores para
que busquen el financiamiento que les resulte más adecuado.
Aunque la compra de la vivienda sea la inversión
única más grande que una familia haga alguna vez,
la mayor parte de la gente no está preparada para el proceso
de compra de vivienda. Esto no es una elección: el proceso
en sí es muy complicado y habitualmente no logra proteger
a los compradores.
Al cerrar, muchas familias se sientan en la mesa
de acuerdo y descubren honorarios inesperados que podrían
agregar cientos, si no miles de dólares al costo de su
préstamo. No se les dice quién se lleva su dinero,
o qué servicios reciben a cambio. Y debido a que le imponen
esto al comprador a último momento, no tienen oportunidad
de determinar si estos costos extra son razonables.
En el momento, el comprador se ve obligado a hacer
una elección imposible: entregar el efectivo extra y firmar,
o perder la vivienda.
Los estadounidenses gastan aproximadamente $50 mil
millones cada año al cerrar la operación, y me atrevería
a decir que la mayoría de ellos no saben adónde
fue a parar su dinero. Esto es inaceptable.
El Congreso se ocupó del problema por primera
vez en 1974 promulgando la ley RESPA. RESPA puso freno a muchas
prácticas problemáticas, pero el proceso de comprar
una vivienda ha cambiado mucho desde entonces, y la ley no ha
seguido el ritmo de las prácticas de la industria.
HUD mismo ha emitido una cantidad de clarificaciones
desde 1976, y adoptó nuevas normas RESPA en 1992 y 1994
y una nueva declaración de políticas hace dos años.
Sin embargo, las preguntas con respecto a la divulgación
de honorarios nunca se resolvieron, y los repetidos esfuerzos
por llegar a un consenso han fracasado.
Nuestra meta a largo plazo es hacer que el proceso
de compra de vivienda sea menos complicado, los requisitos de
documentación menos exigentes y el proceso hipotecario
en sí mismo más económico. Como primer tarea,
recuperaremos la claridad del proceso reformando finalmente las
normas de la ley RESPA. Los invito a asociarnos y trabajar junto
a HUD para crear un proceso amigable que sea, principalmente,
bueno para el consumidor.
Durante mi audiencia de confirmación, dije
que la reforma de la ley RESPA era un área que me sentía
obligado a resolver. Sé que es un tema difícil.
En realidad, la gente que me aconsejó abandonar el tema
lo llama "el tercer riel" de la industria financiera:
en otras palabras, lo tocas bajo tu propia responsabilidad.
Pero demasiados prestamistas y corredores se han
aprovechado de los compradores mal informados, y reformar la RESPA
ahora es lo correcto. Los consumidores lo necesitan. La industria
debe adoptarlo. Porque si lo hacemos bien, todo el mundo se beneficiará.
Los compradores de vivienda tendrán la información
que necesiten para convertirse en consumidores inteligentes y
bien informados. El sector prestamista tendrá menos obstáculos
regulatorios.
Ayer, anuncié que HUD está abriendo
un "proceso de elaboración de normas" para empezar
las reformas a la ley RESPA que necesitan la industria y los consumidores.
Es hora de comenzar a quitar el misterio del laberinto de formularios,
honorarios y procedimientos con los que forcejean las familias
cuando cierran el trato para una vivienda.
Como parte central de nuestros esfuerzos, necesitaremos
una divulgación sin precedentes de parte suya, de modo
que antes de que una familia llegue a cerrar el trato, sepa cuánto
efectivo necesitará; a quién se le pagará,
y por qué servicios, y si esos costos son razonables.
Idealmente esta información estará
disponible en el momento que un comprador de vivienda presente
una solicitud, de modo de poder utilizarla para buscar el mejor
préstamo, al menor costo, para su familia.
Porque creo que los consumidores no deberían
tener que esperar estas protecciones mientras se desarrolla el
proceso de elaboración de normas, he escrito a los prestamistas
hipotecarios de la FHA alentándolos fuertemente a comenzar
de inmediato a divulgar todos los honorarios en el momento de
la solicitud. Estoy instando al resto del sector de los préstamos
hipotecarios a hacer lo mismo.
Espero contar con el apoyo de la MBA.
Casi todo el mundo está de acuerdo en que
cuanto más opciones de financiamiento tengamos, mejor.
Una de esas opciones, la prima de margen de rendimiento, puede
ser una herramienta valiosa para abrir las puertas a la propiedad
de vivienda.
Lamentablemente, se puede abusar de las primas de
margen de rendimiento, y así ha sucedido. Todos hemos oído
historias de casos en los cuales un corredor convence a un comprador
de vivienda para que acepte una tasa de interés más
alta sin las reducciones correspondientes en los gastos por adelantado.
O se aplica a un comprador de vivienda una tasa de interés
más alta de aquella para la cual cualifica, con el único
propósito de enriquecer al corredor. El corredor entonces
se embolsa la prima de margen de rendimiento, y el comprador de
vivienda está peor.
HUD siempre ha dicho que las primas de margen de
rendimiento no son ilegales siempre y cuando el corredor realice
realmente los servicios para el comprador y los costos sean razonables.
Entonces con la segunda medida que tomó HUD ayer, se intentó
buscar estabilidad para el sector de los bancos hipotecarios,
clarificando la regla más antigua de HUD y preservando
las primas de margen de rendimiento como una opción de
financiamiento.
La prima de margen de rendimiento es una herramienta
importante del acceso a la vivienda propia que debería
estar a disposición de los consumidores para utilizarla
en la financiación de sus viviendas. El costo del cierre
hoy es oneroso, especialmente para las familias con ingresos bajos
o moderados que tienen dificultades para ahorrar suficiente efectivo
para satisfacer el pago inicial y otros costos de cierre de la
operación. Las primas de margen de rendimiento permiten
a los compradores con restricciones de efectivo pagar los costos
de cierre del acuerdo a lo largo de la vigencia de la hipoteca.
Al conservar esta opción de financiamiento, daremos a más
estadounidenses la oportunidad de cerrar un acuerdo para comprar
una vivienda.
La viabilidad y la estabilidad del sector bancario
hipotecario debe preservarse, de lo contrario la lucha de este
segmento de la industria hará más y más difícil
para las familias financiar sus viviendas.
Para lograr estas cosas, he publicado una declaración
de políticas reafirmando la legalidad de la prima de margen
de rendimiento, con la recomendación de que debe ser totalmente
divulgada al comienzo del proceso de compra de vivienda. También
reformulamos la política de HUD en relación con
la práctica de cobrar de más, a la cual el departamento
se ha venido oponiendo por más de 20 años.
Como parte de la reforma de la ley RESPA, nos hemos
comprometido a simplificar la documentación para los compradores
de vivienda. Tanto la industria hipotecaria como los defensores
de los consumidores han ofrecido sugerencias para mejorar los
formularios y procedimientos de divulgación.
Hemos oído acerca de su decepción
porque HUD en el pasado no ha hecho lo suficiente para que se
cumpla con la ley RESPA, dejando a la ley prácticamente
sin efectividad. Como medida final, estamos priorizando el cumplimiento
de la ley RESPA y dándole más recursos. Esto incluye
al personal dedicado a estudiar los reclamos, un nuevo contrato
de $1.25 millones para servicios de investigación relacionados
con el cumplimiento de la ley RESPA y una mejor coordinación
de la aplicación de la ley RESPA entre HUD y los reguladores
de los principales bancos federales, para identificar a los infractores
como parte de los exámenes de rutina de los bancos.
Con este enfoque más fuerte, no sólo
responderemos a los reclamos, sino que nos moveremos proactivamente
en contra de los infractores.
En definitiva, sin embargo, la primera línea
de defensa para un consumidor no tienen que ser los tribunales.
Necesitamos que más compradores de vivienda se sienten
en la mesa de acuerdo, no en un tribunal. El esfuerzo integral
que estamos realizando esta semana representa reformas adecuadas
y asequibles.
HUD trabajó en estrecha colaboración
con los consumidores y los prestamistas para diseñar esta
solución, y aprecio la colaboración que recibimos
de la MBA. Creo que los pasos que hemos desarrollado en consecuencia
ofrecen una solución adecuada: tanto los consumidores como
los prestamistas se benefician de una mayor divulgación
y el acceso a una variedad de opciones de financiamiento de vivienda.
Sé que algunos de ustedes ya están
yendo un paso más allá, dando más divulgación
a sus clientes, y los felicito por ello. Ustedes son el modelo
para las reformas que requeriremos del resto del sector.
Francamente, existen prácticas dentro de
la comunidad de prestamistas que en el largo plazo no sirven al
público y no sirven a la industria. Muchos compradores
de vivienda ven el proceso de cierre como un momento lleno de
frustraciones que reflejan mal a la industria en su totalidad.
No apruebo esas prácticas, y sé que ustedes tampoco.
Cuando el público viene a ustedes pidiendo
ayuda para financiar la vivienda de sus sueños, se merece
hacerlo en un clima amigable. Necesitan tener la información
que los ayudará a elegir la mejor hipoteca. Necesitan saber
exactamente cuánto pagarán al cierre, a quién
y qué recibirán a cambio. El agente debe ser claro
con respecto a para quién trabaja: si para el consumidor,
para el prestamista o para él.
Si no se ofrece esta información crítica,
el comprador de vivienda debe tener la libertad de ir a comprar
a otra parte. Éste es el incentivo que ha estado faltando
hasta ahora, gracias a la falta de una divulgación oportuna.
Y es éste el incentivo que pretendo inyectar en el proceso.
Habiendo sido en el pasado miembro del directorio
de un banco, sé cuánto bien puede hacer la comunidad
bancaria. Todos los días, las familias se dirigen a ustedes
buscando ayuda para tomar una de las decisiones más importantes
de sus vidas, y a cambio, ustedes los ayudan a alcanzar su sueño
y convertirse en propietarios de vivienda. El trayecto de buscador
de vivienda a comprador de vivienda no puede hacerse sin ustedes.
Me comprometo a trabajar con ustedes para crear
un proceso de compra de vivienda que se base en la transparencia
y la simplicidad. Les pediremos más en el proceso y les
pediremos lo mejor de ustedes. Al hacerlo, estoy convencido de
que inspiraremos una mayor confianza del público en la
industria de los préstamos hipotecarios y convertiremos
al sueño americano del acceso a la vivienda propia en una
realidad para más familias.
Gracias.