Esta es una fotografía de una familia de Dallas, Texas. Paulina, una ama de casa de 34 años, contrajo el HIV de su marido cuando se embarazó de su sexto hijo. Su marido, ya bastante enfermo, no le había dicho que tenía SIDA. Poco después de que ella recibiera el terrible diagnóstico, él se volvió extremadamente violento, lo que obligó a Paulina y sus hijos a abandonar su hogar. Sin un lugar para vivir, era muy difícil para ella recibir los tratamientos regulares que evitan que el HIV derive en SIDA. Por un tiempo, la familia de siete vivió en la casa de los padres de Paulina, compartiendo una pequeña vivienda de dos dormitorios con otras cuatro personas. Paulina y sus hijos ahora viven en un apartamento de 3 dormitorios más grande en Spencer Gardens, que depende de los Servicios para Personas con SIDA de Dallas, cuyo personal son enfermeras y especialistas de recursos. Paulina recibe tratamientos regularmente y se mantiene saludable, y los niños regresaron a la escuela.